Históricamente se ha usado el aceite para consagrar, sanar, ungir, bendecir, etc., a los seguidores de la fe y la religión, detrás del aceite santo existe una gran cantidad de beneficios para el que lo usa. Así se evidencia desde las religiones, donde en principio, el uso de aceites ha sido destinado para la congregación, sacerdotes y pastores.
En el judaísmo, el aceite, especialmente el aceite de oliva, tiene un papel central en muchos rituales y ceremonias. El aceite de oliva se utilizaba para ungir a los sacerdotes, reyes y profetas, simbolizando la consagración y la santidad. Uno de los ejemplos más conocidos es la unción del rey David por el profeta Samuel (1 Samuel 16:13). Además, el aceite se usaba en el candelabro del Templo (Menorá) para mantener las lámparas encendidas, como se menciona en Éxodo 27:20. La festividad de Janucá también celebra el milagro del aceite, donde una pequeña cantidad de aceite puro mantuvo encendida la Menorá del Templo durante ocho días.
En el cristianismo, el aceite tiene un significado simbólico y práctico. Se utiliza en varios sacramentos y rituales, como el bautismo, la confirmación, la unción de los enfermos y la ordenación de sacerdotes. El aceite simboliza el Espíritu Santo y la gracia divina. En el Nuevo Testamento, Jesús utiliza el aceite en sus enseñanzas y milagros, como en la parábola de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13) y en la unción de los enfermos (Santiago 5:14). La unción con aceite también se menciona en el Salmo 23:5, donde David dice: "Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando."
En la Iglesia Católica, el aceite es esencial en varios sacramentos y ritos. Se utilizan tres tipos principales de aceites: el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos y el santo crisma. El santo crisma, una mezcla de aceite de oliva y bálsamo, se usa en el bautismo, la confirmación y la ordenación de sacerdotes y obispos. El óleo de los catecúmenos se utiliza para ungir a los que se preparan para el bautismo, y el óleo de los enfermos se usa en el sacramento de la unción de los enfermos. Estos aceites son bendecidos por el obispo durante la Misa Crismal en la Semana Santa.
Aconsejamos el uso de aceites santos en su vida diaria, para ello hemos diseñado algunos con frecuencias específicas que le apoyarán en su camino al bienestar. Para vivir el tiempo destinado de una forma saludable y llena de vida.